Social Media

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jueves, 18 de septiembre de 2014

Medir en redes sociales


En el campo del marketing tradicional es fundamental medir los resultados de las acciones de promoción y publicidad. Un indicador utilizado para calcular el beneficio de una empresa o producto es el ROI (Return of Investiment) o retorno de inversión.
Es un valor que mide el rendimiento de una inversión, el beneficio obtenido por cada $ invertido. El ROI sirve para saber qué tan eficiente es el gasto que se realiza o que se planea realizar; se determina mediante la relación existente entre el costo de la publicidad y los beneficios obtenidos de las conversiones.
Por ejemplo, para saber el porcentaje de beneficios de nuestra inversión podemos multiplicar el ROI por 100. Es decir, con un ROI del 2% en realidad estamos ganando un 200% del dinero invertido.
Con el auge de las acciones de marketing en Internet y el eCommerce, el cálculo del ROI es más fácil de efectuar.
De esta manera, se conoce la productividad de la inversión publicitaria, se buscan posibles optimizaciones de la campaña, se compara con inversiones offline y se puede medir la conversión inmediatamente.

En las redes sociales, el Retorno de la Inversión se calcula sobre el impacto en las relaciones o IOR (Impact of Relationship) y no en el resultado de ventas, debido a que es un entorno social y no comercial, en otras palabras, se trata de personas y no de marcas de empresas o productos.
Igualmente, el IOR puede calcularse entre las interacciones entre los clientes, el contenido y la marca; y los objetivos de estas mediciones son los siguientes: comparar períodos y acciones, y controlar la evolución de la presencia de la marca.

De esta manera, las marcas han encontrado en Internet y en los social media, una excelente forma de medir resultados al instante, constantemente y con la posibilidad de optimizar su rendimiento (entendido como relación costo-beneficio). Este hecho también influye en el crecimiento a nivel mundial de la inversión de la publicidad en Internet en contrapartida con otros medios tradicionales como las revistas y diarios.

martes, 9 de septiembre de 2014

Tendencia selfie - Parte II

Nota publicada en agosto de 2014 en la Revista On Line de la Editorial San Pablo.

Continuamos con el análisis del fenómeno comunicacional de las autofotos o selfies (en inglés). En esta segunda parte describiremos el enunciatario, el destinatario, el medio, el mensaje, y el código.

¿Quiénes se toman selfies? Convengamos que la autofoto dista de ser una obra artística como el autorretrato que podría hacer un artista (fotógrafo, escritor, pintor o escultor), las diferencias son muchas, básicamente, tiene que ver con la instantaneidad de la práctica y no con la disciplina de un arte. Además, también con el acceso, la exposición y la circulación de la autofoto.

Pero bien vale la pena entender de qué se trata este fenómeno del autorretrato.
En principio, implica que cualquier persona puede realizarlo. Es una práctica de famosos y de desconocidos. Nadie está a salvo de esta moda, desde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hasta el Papa Francisco con un grupo de jóvenes, todos se suman a esta tendencia para divertirse o registrar un momento importante.
Esto demuestra el poder de las redes sociales a la hora de comunicarnos con nuestros amigos y conocidos, con la familia –los destinatarios de la autofoto-, y con el mundo, ya que si está en Internet es probable que llegue a más personas de lo que podemos controlar.

Asimismo, se puede relacionar a la selfie como producto de un narcisismo –en algunos casos, patológico, el término proviene del mito griego sobre Narciso, un joven de bello aspecto, enamorado de su imagen que veía reflejada en el agua- en la que el sujeto tiene una necesidad de admiración y afirmación de su persona.
Por otra parte, muchos sostienen que la vanidad o presunción basada en la imagen propia está directamente ligada a una baja autoestima.

Además, implica espontaneidad, se puede tomar y compartir online en cualquier momento y en cualquier lugar, es muy común que las autofotos sean publicadas en redes sociales como Instagram, Facebook o Flickr.

¿Qué mostramos en las autofotos? No sólo consisten en retratos de personas, sino de objetos y lugares, “cosas que nos definen”, que nos exhiben al mundo de una determinada manera, y en este sentido, nos convertimos en sujeto-objeto.
Por ejemplo, esta foto con el hashtag #Mioficinahoy está diciendo a mis contactos que “soy importante”, que quiero diferenciarme de los demás que están trabajando en una oscura y gris oficina.


Por último, con respecto al código de la autofoto, comporta ciertas reglas y muchas provienen de la fotografía. Algunos consideran las siguientes pautas para obtener una buena selfie:
  • Tomar la foto con suficiente luz, en lo posible, luz natural.
  • Buscar el ángulo que más favorezca a la persona que se toma la foto. Por ejemplo, que la cámara se ubique en un ángulo pero no de frente a la cara, y a la altura de los ojos.
  • Usar un espejo o trípode en vez de utilizar el brazo extendido.



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Tendencia selfie I

Una selfie (en inglés) es una autofoto realizada con la cámara de un teléfono móvil o de una cámara digital que, generalmente, se comparte en las redes sociales. Recientemente, se ha hecho muy popular el término a raíz de la selfie que se tomó Ellen DeGeneres con once celebridades en la última entrega de los Premios Oscar.
Como en todo análisis de un fenómeno de la comunicación, tenemos que describir ciertos aspectos que incumben al asunto de la autofoto: el enunciatario, el destinatario, el medio, el mensaje, el contexto, y el código.
En este primer artículo nos centraremos en el contexto y la historia de los autorretratos.

Contexto
No nos debemos olvidar del contexto en el que se inscribe la selfie, ya que es una práctica de nuestra cultura. En este sentido, autores provenientes de la sociología, en especial Gilles Lipovetsky, plantean que nuestra sociedad posmoderna vive una etapa caracterizada por el neoindividualismo de tipo narcisista.
Esta caracterización de la cultura presenta elementos como el énfasis en el yo, en la exteriorización de la persona, en la desarticulación de colectivos sociales y la pérdida del sentido, el consumo, la democratización del conocimiento, etc.
Pero, a su vez, existe una consecuencia paradójica en esta exaltación de la imagen propia, porque al final, la identidad de los sujetos se pierde en un universo de otras imágenes.
Otro elemento de la cultura que se relaciona con la autofoto podemos encontrarlo en el surgimiento y apogeo de los reality en la televisión de los años ’90. Las personas comunes y los famosos abandonan el ámbito privado y muestran su vida en un show televisivo. Desde ese tiempo para acá, el género reality no ha dejado de existir, fluctuando en el medio con más y menos rating, pero ha persistido hasta nuestros días.
Por eso, no es extraño que ante la masificación de dispositivos móviles y del acceso a Internet, haya aparecido un nuevo tipo de práctica asociada al uso de los móviles y las redes sociales: la selfie.

Historia
Se pueden situar a los primeros autorretratos en Egipto (año 1300 a. C.), ya que de esa época data un autorretrato sobre piedra de un escultor llamado Bak. Esta práctica se relacionaba sólo con las clases altas y tenía como objetivo el de inmortalizar su imagen.
También existieron autorretratos como género pictórico en la Edad Media y el Renacimiento: Van Gogh, Da Vinci, Velázquez tienen pinturas famosas de autorretratos.
En el campo de la fotografía, el primer autorretrato se adjudica al estadounidense Robert Cornelius, quien efectuó un daguerrotipo de su imagen en 1839. En esa época, el dispositivo no permitía la espontaneidad, ya que había que situarse delante de la cámara y esperar varios minutos para que se “imprima” la imagen.
En 1914, una adolescente de 13 años, ya tomaba una autofoto con la ayuda de un espejo. Era Anastasia Nikoláyevna, la hija del emperador Nicolás II, zar de Rusia.


En 2014, un caso curioso de una autofoto llegó a los diarios online: un caso increíble de una joven que fue detenida en Illinois luego de que publicara una autofoto en Facebook con un vestido que robara horas antes en una tienda de esa ciudad.
Rodolfo Fariñas, el representante del Senado filipino, publicó en su cuenta de Twitter su selfie con el papa Francisco.



Ustedes, ¿por qué piensan que las autofotos son tan populares?
1. Para llamar la atención de otras personas.
2. Levantar la autoestima.
3. Presumir logros o momentos.
4. Como un mensaje para una persona determinada.
5. Por diversión.

Nota publicada en Agosto/2014 en la Revista On Line de la Editorial San Pablo: www.sanpablo.com.ar